Por experiencia propia sé que comprar pendientes no es una tarea fácil. No siempre sabemos qué forma y diseño es el que más nos favorece. Yo por ejemplo, estaba segura de que los pendientes alargados me quedaban mal hasta que en una tienda me convencieron de que me probara unos y entonces vi que durante mucho tiempo había estado equivocada!!!

El punto clave es conocer la forma de nuestro rostro.. ¿Conoces ya tu forma? Pues te dejo una pequeña guía para ayudarte a identificarla.

Rostro ovalado: se caracteriza por tener más ancho la zona de las mejillas y un poco más estrecho en el mentón. Se le considera “el rostro perfecto” por la armonía total entre amplitud y longitud. Si tienes este tipo de rostro, puedes probar con cualquier tipo de pendientes: largos, cortos, grandes, sencillos…Sólo tienes que tener en cuenta las proporciones (no te pongas unos muy grandes si tienes una cara pequeñita).

Rostro cuadrado: la mandíbula y la frene amplia es lo que define este tipo de rostro. El secreto es apostar por pendientes que te ayuden a suavizar estos rasgos tan marcados. Evita formas geométricas, especialmente cuadrados y rectangulares. Es mejor decantarse por diseños suaves de líneas suaves, pequeños o redondos.

Rostro alargado: destaca por su forma alargada y estrecha. La sien, el pómulo y la mandíbula vienen en línea recta. Lo que se tiene que conseguir es que el rostro se vea más corto por lo que hay escoger pendientes que sean más anchos que largos. Los aros, círculos y pendientes cortos son la apuesta ganadora!!!

Rostro redondo: los contornos son suaves y redondos siendo los pómulos la parte más destacada. Hay que buscar el equilibrio con ángulos y lineas verticales. En este caso nos decantaremos por pendientes cuya longitud sea mayor que su amplitud. También te favorecen los de forma cuadrada o geométricos. Evita sobre todo los pendientes de forma redonda y muy enganchadas a la cara, ya que acentuarían más tus facciones.

Rostro con forma de corazón: se caracterizan por la frente amplia, los pómulos prominentes y un mentón pequeño. Tienes que evitar los pendientes acabados en punta. Lo mejor son los diseños en forma de lágrima y tipo “chandelier”.

 

¿Ya sabes qué tipo de pendiente te favorece más? Pues si quieres, pásate por miTienda Online y elige los que mejor te quedan. Ya verás que hay diseños para todos los tipos de rostro que acabamos de conocer.

Como ya sabéis yo no soy experta en estilismo, por lo que he podido escribir este post principalmente por la “chuleta” que me ha facilitado Mercè Millan, estilista, personal-shopper y recientemente propietaria de la preciosa tienda “Mimi” en Andorra.

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